miércoles, 11 de junio de 2014

La pluma ancestral de Augusto Higa


Narrador de gran trayectoria, Augusto Higa Oshiro es un escritor que en muchas de sus narraciones refleja el mundo urbano limeño, con una sutileza que recuerda las influencias de sus ancestros, pero circunscribiendo sus historias al ámbito local.

Formó parte de la generación del setenta y del Grupo Narración, junto a escritores como Antonio Gálvez Ronceros, Gregorio Martínez y Oswaldo Reynoso, con quienes cultivó una gran amistad. Con ellos publicó la revista “Narración”, en 1966, en la que difundía sus primeras historias. Ha publicado dos libros de cuentos, una novela y un ensayo testimonial, y ha sido reseñado en diferentes publicaciones.

Ha publicado los libros de cuentos Que te coma el tigre (1977) y La casa de Albaceleste (1987), las novelas Final del Porvenir (1992 y La iluminación de Katzuo Nakamatsu (2008) y el intenso relato testimonial Japón no da dos oportunidades (1994). Su narrativa se caracteriza por reflejar el nuevo realismo urbano.


Su última novela fue considerada como la mejor de 2008 y es, según la crítica, la novela breve más consistente de las últimas décadas en Perú. Okinawa existe se hizo merecedora del VII Concurso Nacional de Cuento, premio "José Watanabe Varas".

Este año Augusto Higa publicará la novela 
Gaijin, que en idioma nipón significa "extranjero" y que describe a un migrante asiático en Perú previo a la Segunda Guerra Mundial. Las fotografías que acontinuación se muestran fueron realizadas para la solapa de su libro, el cual saldrá publicado bajo el sello editorial Animal de invierno.



En el primer cuento, "Okinawa existe", La obachan (abuela) Miyagui está sumergida en el delirio; su existencia está invadida por imágenes oníricas y el recuerdo de Okinawa. El desarraigo en que transita la ha transformado en un ser doliente y ensimismado. La obachan termina siendo embestida por un camión. Antes de su muerte, que la había presagiado, se vislumbra el resquebrajamiento de la última imagen de Okinawa. El último relato, "Antes que lleguen los bárbaros", desarrolla a Waldemar, un loco decrépito que tiene alucinaciones y divaga en la memoria abstrayendo imágenes que nunca regresarán, pero que lo ayudan a luchar contra la muerte, el tiempo y la memoria. En ambas narraciones, los personajes transitan a través de la memoria y la imaginación, lugares que se tiñen de locura donde las voces que aparecen de forma alucinatoria nos presentan a seres desencantados por un presente que absorbe la mínima necesidad humana de equilibrio y que crea estados alternos de delirio para menguar aquellas necesidades básicas que son carentes por el medio, ya sea social o cultural; por ello los personajes se mueven en una representación a través del pasado o la existencia de reminiscencias que buscan eco en el retorno de imágenes y eventos alejados, así la muerte parece ser la única salvación ante tanto dolor soporífero; muerte que se observa en el penúltimo cuento "El amor de Mister Simons"; aquí, un gringo estrambótico con visión agónica de la vida, se casa con Dolariza Córdova; para luego de vivir un tórrido encantamiento sexual de varios días, terminar muriendo de un derrame cerebral. Se percibe que los broches de un amor desenfrenado terminan en un final fatalista y pesimista, pero este final tiene un encantamiento de belleza trágica, como si fuese un estado de purificación o alternancia hacia la armonía, ya que la muerte es encontrada luego de una experiencia febril de la vida, del estado frenético y amatorio.

De sintaxis sostenida en descripciones y el uso puntuado de adjetivos, la prosa plástica y, por momentos, introspectiva de Augusto Higa, nos plasma personajes que fluyen en una condición de delirio, pero dentro una poética de la locura que ayuda a armonizar una condición pesimista, desarraigada y degradada de los niséis; este tránsito se nos muestra dentro de una floresta de las calles y espacios de una urbe plagada de diferencias y, a veces, envilecida por la presencia de quienes asimilan sus estados de (in)conciencia con voces que pulsan la presencia de la muerte, acaso como redención o salvación.


Las fotos incluidas en está galería no deben ser copiadas, impresas ni publicadas sin mi consentimiento.Su utilización en publicaciones de blogs, webs y similares, solo puede ser autorizada si incluyen el link de mi página con los créditos correspondientes.

martes, 20 de mayo de 2014

Johansen + La Echeverri + Liniers + The Nada en la Filbo

Oficialmente se acabó la fiesta, mis vacaciones llegaron a su final y debo volver a la cotidianidad de mi oficina, sin embargo no olvidaré el abrazo de Liniers, ni el beso del Johansen (hasta ahora sigo muy feliz).













lunes, 28 de abril de 2014

Photograph








De lo mejor que he visto en los últimos años (luego de el Eterno Resplandor de una mente sin recuerdos), Arcade Fire y Karen O se lucen con el fondo musical y hacen que la película sea deliciosamente meláncolica, Joaquin Phoenix es sin duda un gran actor e intrepreta de manera intima a Theodore, Amy Adams (la adoro desde Loca por las compras) me sentí identificada con ella o con la chica a quien interpreto en la película y ahora no recuerdo el nombre, Scarlett Johansson es tan sexy que aún sin verla interactuando en la película la sentí muy presente.

No digo más es mejor verla y recordar aquellos amores cibérneticos del msn.

sábado, 19 de abril de 2014

jueves, 10 de abril de 2014

Rúpac: El legado de los Atavillos

Del bus que me lleva a Huaral, de Huaral a la Florida y de la Florida al pueblo de Pampas para empezar la caminata de 3 horas cuesta arriba, bordeando y subiendo la montaña hacia el majestuoso Rúpac.


Nadia Cruz Porras©



Nadia Cruz Porras©



Nadia Cruz Porras©

Rúpac es un complejo arqueológico que se encuentra localizado en la sierra de Huaral a 3400 msnm y por el estado de conservación de sus edificaciones es uno de los restos arqueológicos más hermosos de Lima. Estos restos arqueológicos no son muy conocidos y su desarrollo turístico aun es incipiente, pero por su belleza atrae a muchas personas aventureras que están dispuestas a caminar durante horas para poder apreciar estas hermosas huellas de nuestro pasado. Esta comprendido por edificaciones localizadas al borde del abismo que llegan a medir hasta 10 metros de altura, las cuales cuentan con sólidos techos que permanecen hasta el día de hoy y han sido elaboradas totalmente en piedra, cuentan con segundo piso, almacenes y con fogatas con chimeneas; también se puede encontrar restos óseos dentro de estas edificaciones. Este complejo data del año 1200 d.c. y pertenece a la cultura de Los Atavillos, una cultura Pre-Inca que se desarrolló en el valle Limeño. Rúpac es llamado el Machu Picchu Limeño y esto se debe a que de manera similar a Machu Picchu está ubicado en la cima de la montaña, tiene un alto grado de conservación y está elaborado en piedra, y también porque desde su posición estratégica se puede divisar todo el valle.

Pdta. Luego pongo más fotos de este increíble lugar 

lunes, 7 de abril de 2014

Fotógrafo de escritores "Baldomero Pestana"

La semana pasada hubo una bienal de Novela Mario Vargas Llosa y Lima (mi ciudad) estuvo llena de varias actividades literarias, donde escritores nacionales e internacionales, daban cátedra de su experiencia y vivencia en el mundo literario, en una de las tantas actividades programadas estuvo como invitado Daniel Mordzinski, quién es conocido por su trabajo fotográfico y amistad con los escritores contemporáneos más famosos del mundo.

El dato anecdótico de este evento fue la gran expectativa que genero Mordzinsky entre nosotros (los que nos gusta la fotografía) al tener tantos escritores juntos para fotografiar y con gran disponibilidad, ya que para muchos es difícil (por no decir imposible) fotografiar a Mario Vargas Llosa, Alonso Cueto, Fernando Ampuero, entre otros, pero esta expectativa desapareció brutalmente cuando vi estas fotografías tan poco agradables y faltas de composición.


Puedo decir a título personal que el Fotógrafo de escritores que admiro y reconozco como tal es Baldomero Pestana, al cual Mordzinsky ni se le acerca ni un poco en composición y genialidad.


Es un artista plástico lucense con una relevante trayectoria internacional. Nacido en Pozos (Castroverde) en 1918, emigró con cuatro años a Argentina, donde trabajó en varios oficios hasta que, 37 años después, se inscribió en un curso de fotografía que habría de labrarle su futuro. 

Sus fotografías constituyen una importante colección, no sólo en su etapa como fotógrafo de prensa del Diario Oficial de Perú sino también de sus colaboraciones con la ONU y la UNICEF, con la agencia McCann-Erickson, la International Petroleum Company, o las revistas Fanal, Caretas, Esquire, Life y Time.


Siempre trabajó con la base de sus documentos y acomodó su técnica a la visión fotográfica de las escenas, con la sencillez de los dibujos a lápiz de grafito y papel Bristol, y los temas. Temas que con mucha frecuencia abordan la marginación, sobre todo en Perú, donde tanto trabajó: emigrantes, refugiados, mendigos y campesinos pobres, pero también a personajes ilustres de la literatura peruana e internacional que posaron para su cámara. 


Poeta, artista plástico, ensayista, novelista, dramaturgo
y periodista, 
Jorge Eduardo Eielson 


Un joven y serio Mario Vargas Llosa posa para Baldomero Pestana 
sin imaginar que en el futuro obtendría un Nóbel de Literatura 


Martín Adán uno de los grandes representantes de la literatura 
vanguardista latinoamericana



Pensativo y atildado escritor Sebastián Salazar Bondy, figura cenital de 
los años 50, uno de los primeros amigos de Baldomero Pestana.


Hermosa y misteriosa Blanca Varela, una de las poetas mujeres 
más representativas de los años 50.



Meditativo y sereno José María Arguedas cuando 
la angustia aún no lo perseguía.



Julio Ramón Ribeyro sorprendido en su atelier de París, 
junto a su máquina de escribir.

domingo, 30 de marzo de 2014

"Cuerpo D i v i di do"

Nadia Cruz Porras©

"Cuerpo D i v i di do"

Si la mitad de mi cuerpo sonríe
La otra mitad se llena de tristeza
Y misteriosas escamas de pescado
Suceden a mis cabellos. 
Sonrío y lloro
Sin preguntarme por qué
Simplemente sollozo
Mientras sonrío y sonrío
Mientras sollozo

Jorge Eduardo Eielson (1924-2006) - Poeta Peruano 





Domingo de Bossa Nova y cumpleaños feliz



Mientras edito las fotos de boda de unos amigos, me acompaño de un buen saxofón, una delicada samba y una melodiosa voz, ¡¡¡Feliz cumpleaños Astrud Gilberto!!!

:)

lunes, 24 de marzo de 2014

Inicio / Final


Nadia Cruz Porras©

La dermis/hoja en blanco se abre hacia adentro y nacen las tiernas músicas.


Nadia Cruz Porras©

Le nacen alas al hueso y expulsa un olor a sexo de libro, cierro los ojos a los pequeños seres.

Fiorella Terrazas 

sábado, 8 de marzo de 2014

Los amigos de Arguedas

Nadia Cruz Porras©

Estuve invitada hace unos meses en Barranca para participar en el VII Festival de Poesía Cielo Abierto, donde rendimos homenaje a José María Arguedas. Sus amigos y parientes compartieron con mucha nostalgia vivencias y anecdotas de la estadía del gran amauta en Puerto Supe. 

Máximo Damián Huamaní (San Diego de Ishua, 1936)

Violinista peruano, cultivador de la música andina tradicional, especificamente del departamento de Ayacucho. Se hizo célebre por su amistad con el escritor José María Arguedas quien en su testamento pidió que interpretara su arte durante sus funerales. El escritor también le dedico su obra póstuma: El zorro de arriba y el zorro de abajo.

Desde temprana edad Máximo se sintió atraído por el arte de tocar el violín pero su padre no quería que aprendiera ello pues según él era un oficio ligado a “borracherías” y deseaba un mejor futuro para su hijo. Pese a ello, Máximo persistió y en una oportunidad, aprovechando una prolongada ausencia paterna, invitó a su casa a los discípulos de su padre para que le enseñaran a tocar el violín. Cuando retornó su padre, éste ya no se opuso y más bien empezó a orientarle y a llevarle consigo en sus giras. A los 13 años Máximo debutó animando una fiesta. Su talento precoz hizo que obtuviera sus primeros contratos.

A los 14 años un percance lo obligó a abandonar su pueblo: un día, mientras pastaba el ganado en el campo, se descuidó y los animales invadieron su chacra causando destrozos. Temeroso del castigo paterno, aceptó acompañar a un tío suyo a Lima, a pesar de que nunca le atrajo la vida en la ciudad. Tras despedirse tristemente de su madre bajó a Nasca y de allí pasó a la capital del Perú, donde empezó a ganarse la vida trabajando como empleado doméstico, para posteriormente ser obrero. Era el año 1950. Un año después su tío le trajo su violín, y desde entonces todos los domingos iba a visitar a sus paisanos para quienes interpretaba su arte musical.

Fue así como fue ganando respeto, admiración y popularidad entre los inmigrantes andinos de la capital, al punto de llamar la atención al escritor José María Arguedas, quien además de literato y etnólogo fue un gran estudioso y difusor del folclore andino. Cuenta Máximo que un día un “señor blancón y de bigote” fue a buscarle en la habitación donde vivía en el distrito de Pueblo Libre. Era Arguedas, quien en quechua le preguntó: «¿Tú eres Máximo Damián? Vengo a contratarte. Quiero que vayas a tocar en Artesanía».

Desde entonces, el escritor invitó a Máximo a tocar en fiestas y celebraciones costumbristas y a asistir a las conferencias sobre cultura andina. El violinista trajo de la sierra a unos danzantes de tijeras y todos juntos trabajaron entonces con el apoyo del escritor. En 1954 viajó a Chile acompañando a Arguedas y realizando presentaciones. 

Poco antes de suicidarse, Arguedas acordó visitar a Máximo, quien le esperó a la hora del almuerzo con la comida favorita del escritor: sopa y papa sancochada con queso. Pero el escritor nunca llegó. Máximo cuenta que la noche anterior soñó que veía entrar a Arguedas en su cuarto, poniendo su saco al hombro. A la mañana siguiente, cuando fue a comprar el pan, leyó en un periódico un titular impactante: «José María Arguedas se ha suicidado». Entonces fue al hospital donde agonizaba el escritor, que ya no pudo reconocerlo; dos días después fallecía (2 de diciembre de 1969). Arguedas había dispuesto en uno de sus diarios la manera en que debían realizarse sus funerales, y cumpliendo sus deseos, Máximo Damián acompañó el cortejo fúnebre tocando la música más sentida de su vida, junto con los músicos Jaime Guardia, Alejandro Vivanco y los hermanos Chiara, mientras que dos danzantes de tijeras iban bailando junto al ataúd; la interpretación, compuesta por Damián, se titulaba la “Agonía” de la “Danza de las Tijeras”.

Desde 1975 es maestro de música en la Escuela Nacional de Folclor. Ha recibido como reconocimientos la Medalla Kuntur del Instituto Nacional de Cultura (1995) y una condecoración de la Universidad Nacional de Ingeniería «por su valiosa contribución al folclor nacional»













Leónidas Casas Ballón (Caserío Parubamba, distrito de Mollepata, Cusco)


Músico talentoso, intérprete con acento cósmico, cantante andino y viajero impenitente. Leo Casas es un alto exponente de la música andina del Perú, no sólo como mandolinista y cantor, sino también como investigador y defensor de este tesoro cultural. Él mismo se define como “cusqueño por nacimiento, de padres apurimeños y ayacuchano por adopción”. José María Arguedas, al conocerlo en 1963, alabó su versación y la autenticidad con que interpretaba un amplísimo repertorio indio y mestizo.

Él mismo se define como "Cusqueño por nacimiento, de padres apurimeños y ayacuchano por adopción", erudito del quechua Ayacuchano-Chanka y Cusco-Collao, es conocedor de las variantes dialécticas del quechua peruano surgido en Bolivia, Ecuador, Chile, Colombia y Argentina. Junto con su conocimiento de la gramática, la lingüística, la filología y la pedagogía del quechua, es un reconocido estudioso de la etno-musicología andina.




martes, 4 de marzo de 2014

Mi primer Workshop de moda


Estoy clara en lo que quiero hacer con  la fotografía pero ciertamente necesito aprender de todo para usar con mayor criterio las herramientas para mis fotos, así que me anime y me inscribí a mi primer Workshop de moda, el profesor fue Jose Cuadros y estos algunas tomas que hice:





¡Nos vemos pronto parcero!



Me voy a Colombia =D

jueves, 27 de febrero de 2014

A Don Oscar con cariño

A Don Oscar, como suelo llamarlo, lo he visto pocas veces.  Desde que leí "La Casa del cerro El Pino". He querido fotografiarlo, pero nuestros tiempos no lo han permitido o sucedían repentinos imprevistos que cambiaban los planes.

La primera vez que lo visité fue en su casa de La Molina. Aquella vez las fotos eran para la revista la higuerilla y solo pude hacerlo por breves instantes mientras conversábamos con él junto con mi novio; la segunda  fue en la presentación de su libro "La Casa del cerro El Pino" y con tanta gente esperando la firma de un ejemplar se nos hizo  nuevamente imposible. Hubo una tercera vez y esta fue en la Feria del Libro de Nuevo Chimbote. En esa ocasión habíamos conversado y coordinado previamente y quedamos en que lo llevaría a la playa para hacerle la sesión que tanto buscaba, pero tampoco se pudo, pues los diversos compromisos que tenía programado Don Oscar y por que, además, la gente en Chimbote lo quiere y admira mucho. Todos quieren saludarlo, tomarse fotos con él, estrecharle la mano y decirle que leyeron sus libros.

Ha pasado más de un año que venimos intercambiando correos acerca del dónde y cuándo hacerle las fotos, pero nunca habíamos logrado concretar nuestro encuentro, no hasta el bado pasado, cuando me llamó y me dijo que necesitaba con urgencia unas fotos para la Feria del libro de Bogotá. Sin dudarlo dos veces acepté vernos lo antes posible.

Las fotos fueron hechas en la Casa de la Literatura Peruana, donde se sintió como libro en su librero. Aquí también se le acercaron a saludarlo. Don Oscar es muy sencillo, a todos saluda, a todos les estrecha la mano y les sonríe. Ha sido muy grato conversar con él, saber lo que está leyendo, saber a qué otros escritores conoce y ha conocido. Yo por mi parte espero con ansias leer su próximo libro y, tal vez, cuando lo lea, encuentre una de las fotos que le hice en la solapa. Entonces sonreiré como lo hago ahora. Hasta entonces les muestro por aquí las fotos que él escogió para enviar a la FILBO.



Oscar Colchado Lucio, poeta, cuentista y novelista, nació en Huallanca, Ancash, en 1947. Reside en Lima desde 1983. Anteriormente vivió en el puerto de Chimbote, donde fundó el Grupo Literario Isla Blanca y dirigió la revista Alborada/ Creación y análisis.
Es profesor de Lengua y literatura. Entre sus obras narrativas más importantes figuran: en cuento: Del mar a la ciudad (1981), Cordillera Negra (1985), Camino de zorro (1987), Hacia el Janaq Pacha (1989) y La casa del cerro El Pino (2003).
En novela juvenil: Tras las huellas de lucero (1980), Cholito en los Andes mágicos (1986), Cholito en la ciudad del río hablador (1995), ¡Viva Luis Pardo! (1996), Los dioses de Chavín (1998). También es autor de un libro de cuentos para niños: Rayito y la princesa del médano (2002).
Ha recibido, entre otros premios, el “José María Arguedas” de cuento (1978), el  “José María Eguren” de poesía (1980), el Premio Copé (1983), el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil (1985), el Premio Latinoamericano de Cuento (CICLA 87), el Premio Nacional de Educación (1995), el Premio Nacional de Novela “Federico Villarreal” (1996) y el Premio Internacional de Cuentos “Juan Rulfo” de radio Francia Internacional y el Centro Cultural de México en París (2002).





Cholito en los Andes mágicos

La curiosidad de Cholito lo hace acercarse al hijo del supay (el diablo). Al entablar conversación con él, Cholito lo corrige dos veces en su manera de hablar, tal como le ha enseñado su maestra.
En venganza, el supay le escribe un mensaje a Cholito para encontrarse en un lugar. Esto en realidad es una trampa: Cholito cae por un profundo abismo y llega al territorio donde vive el supay, quién le dará tres tares imposibles de lograr. Pero Cholito recibe la ayuda de la hija del supay y logra cumplirlas y liberarse. A cambio, la hija del supay le pide que no coma ni sal ni ajía para que puedan seguir viéndose. Sin querer Cholito come sal mientras almuerza. La hija del supay enfurece y lo envía a los valles malditos. En cada uno de ellos vivirá emocionantes aventuras donde pondrá a prueba su inteligencia, prudencia y habilidad para eliminar cada una de las dificultades que enfrenta para volver a su hogar.
Su obra Cholito en los Andes mágicos ha sido llevada a la televisión para los países del Grupo Andino. 





martes, 28 de enero de 2014

Practicando Strobist

El fin de semana nos juntamos con mis amigos de Perufotoguia para practicar la técnica de Strobist, está se caracteriza principalmente por el uso de los flashes de zapata, a los que se les acopla un disparador remoto (en inglés triggers). Estos permiten separar el flash de la cámara para proporcionar fuentes de luz artificial sin tener que invertir en costosos equipo de estudio.


Modelo: Vidalia Pizarro                  Locación: Lomas de Lachay


Luz dura, luz suave

Aunque podríamos dedicarle un tratado completo a este punto, quedémonos con lo más elemental e importante: la diferencia entre luz dura y luz suave. La primera produce una sombra muy oscura, con una zona de transición entre la luz y la sombra muy definida, dando como resultado una imagen muy contrastada. Se consigue con fuentes de luz pequeña (como el flash de la cámara) o alejada del sujeto (como el sol). Cuanto más pequeño sea el tamaño de la fuente en relación al sujeto, más dura será la luz.

La luz suave, por el contrario, produce unas sombras no tan oscuras, unos contornos poco definidos e imágenes con menos contraste. Una gran ventana (fuentes de luz grandes o cercanas) sería un buen ejemplo. Además de la dureza, hay que tener en cuenta el color y la dirección de la fuente de luz, variables que inciden en la dirección de la sombra que ésta produce.


El flash

He aquí el alma del strobist, el flash, pieza a la que podríamos dedicar varios artículos. Y es que la actual oferta de flashes compactos de mano es tan amplia que es realmente complejo decidir cuál es el que mejor se adapta a las necesidades de cada uno. La aparición en el mercado de marcas como Yongnuo o Nissin -más económicas que Canon y Nikon, por ejemplo- ha acercado esta técnica a un mayor número de gente, algo clave en su popularización.

Cualquier flash es válido para hacer strobist, pero vayamos un poco más allá. La mejor opción es aquel que tenga los modos TTL, manual y de disparo a alta velocidad, que sea lo más potente posible y que integre una entrada para alimentación por batería externa.
Una recomendación para empezar: el Yongnuo YN-568 EX. Cuesta unos 150 euros, tiene la máxima potencia para este tipo de flashes (un número guía equivalente a 58) y puede sincronizarse con una velocidad de disparo de 1/8.000 de segundo.

Disparadores de flash

Pieza clave en el rompecabezas del strobist, el principio del disparador del flash es simple: necesitamos un emisor de señal de disparo en la cámara y un receptor de esa señal en el flash. Una evolución importante de estos aparatos ha sido la incorporación de la señal de disparo por radiofrecuencia, eliminando la necesidad de que ambos dispositivos "se vieran", como ocurría con los disparadores infrarrojos. La radiofrecuencia permite un alcance de hasta 500 metros.

Lo ideal sería un sistema de este tipo con una potencia de 2,4 GHz, que permita configurar grupos de disparo y canales de señal, que disponga de zapata para flash y salida de cable por sincronización, que ofrezca disparo en alta velocidad y sobre todo que sea TTL, para controlarlo todo desde la cámara o el propio disparador.

Así es como nos organizamos para hacer la sesión de fotos:

Una persona ayuda con la iluminación usando un flash y paraguas para que la luz no sea muy fuerte

Los fotógrafos tienen acoplado a sus cámaras unos disparadores (radios) que sincronizan con el flash y paraguas

La iluminación puede aplicarse como mejor lo crea conveniente el fotógrafo 

martes, 7 de enero de 2014

El inventario de las naves de Alexis



Alexis Iparraguirre (Lima, 1974) es narrador y crítico literario. Recibió el Premio Nacional de la Pontificia Universidad Católica del Perú en Narrativa 2004 por su libro de cuentos El Inventario de las Naves, cuyas historias se han incluido en diferenes antologías peruanas e internacionales. Es máster de bellas artes en Escritura Creativa en Español de New York University (NYU), licenciado en Lingüística y Literatura por la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) y candidato a doctor en Literaturas y Lenguas Hispánicas y Lusobrasileñas de The City University of New York (CUNY).

Estas fotografías fueron hechas para la solapa de la nueva edición del Inventario de las naves, ahora solo queda esperar para ver el arte final.